CARTAS AL EDITOR

La implementación y el uso integral de la medicina basada en la evidencia: aún pendientes e indispensables

The implementation and comprehensive use of evidence-based medicine: still pending and essential

 

Juan Pablo Domecq1,a, Gabriela Prutzky1,a, Germán Málaga1,b

1 Unidad de Conocimiento y Evidencia, Universidad Peruana Cayetano Heredia. Lima, Perú.

a Médico cirujano; b médico internista magíster en Medicina


Sr. Editor. En el último número de la revista del año 2012, dedicado a ensayos clínicos, en algunos artículos (1,2) se hace referencia y pone en relieve a la “medicina basada en la evidencia” (MBE) y su importancia de los ensayos clínicos, en la jerarquía de la evidencia para la toma de decisiones en la práctica clínica.

Sin embargo, la práctica de la MBE se sustenta en dos principios (3): el primero “la jerarquía de la evidencia” ampliamente difundido, relacionado con el reconocimiento de que ciertas características del cuerpo de la evidencia contribuyen a una mayor confianza en las estimaciones de riesgo y beneficio y, por lo tanto, brindan mayor confianza en la toma de una decisión basados en la mejor evidencia disponible. El segundo, “para la toma de decisiones: la sola evidencia nunca es suficiente” está ausente en los comentarios referidos y requiere de los decisores a considerar los valores, las preferencias, los objetivos del paciente y el contexto de la decisión, en conjunto con la investigación (4). Sin el cumplimiento de este principio, la MBE se deforma en una “medicina enfocada en la investigación”.

Este segundo principio de la MBE es omitido con frecuencia, a pesar de su gran importancia. La atención al contexto del paciente requiere de habilidades clínicas, de un punto de conexión con los programas de formación clínica. La atención a los valores del paciente y las preferencias requiere de empatía, toma de decisiones compartida y el respeto de los principios de la ética biomédica y el humanismo. Es así como el espectro completo de MBE se entreteje con planes de estudios clínicos y humanísticos, yendo más allá de la adquisición de las habilidades críticas, así como en epidemiología clínica y bioestadística.

Todas estas características no se adquieren solo durante la formación médica sino durante el curso de la vida (5).

En nuestro país, este punto es particularmente problemático, pues dada la tendencia autoritaria como modo de práctica clínica, sumado a los gradientes de poder entre médicos y pacientes, derivados de las grandes brechas socioeconómicas, educativas y culturales, promueven una toma de decisión paternalista en la cabecera del paciente, lo que contradice el ideal de una medicina centrada en la persona, cuyo lema de “nada acerca de mí sin mí” es claramente obviado. Por lo tanto, las tiranías del ensayo aleatorizado todopoderoso y el omnipotente médico, perpetuán modelos tradicionales y potentes pero equivocados y desfasados, dejando poco espacio para que los médicos adquiramos las habilidades y actitudes necesarias para MBE.

En un momento en el que son necesarias nuevas estrategias de control para esta nueva epidemia que constituyen las enfermedades crónicas, en las que la promoción de la participación de las personas, a través del empoderamiento en lo referente a su enfermedad, que permitan mejorar el conocimiento y la adherencia a sus crónicas terapias, la implementación de una estrategia “humanística-científica” centrada en la persona , como es la MBE en su sentido integral, se hace indispensable e impostergable.

Conflictos de interés: los autores han declarado no tener conflictos de interés.

Fuentes de financiamiento: autofinanciado.

 

Referencias Bibliográficas

1. Soto A. Ensayos clínicos y salud pública en el Perú: reconciliando un innecesario divorcio. Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2012;29(4):429-30.

2. Bayona A, Fajardo N. Desarrollo de nuevos medicamentos: oportunidades y beneficios para el Perú. Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2012;29(4):521-8

3. Guyatt G, Haynes B, Jaeschke R, Meade MO, Wilson M, Montori VM, et al. The philosophy of Evidence based Medicine. In: User’s guides to the medical literature: a manual for evidence based clinical practice. 2nd Edition. New York: Mc Graw Hill; 2008. p. 9-16.

4. Montori VM, Guyatt GH. Progress in evidence-based medicine. Jama. 2008;300(15):1814-6.

5. Glasziou PP, Sawicki PT, Prasad K, Montori VM; International Society for Evidence-Based Health Care. Not a medical course, but a life course. Acad Med. 2011;86(11):e4.

 

Correspondencia: Germán Málaga Rodríguez

Calle Chavín 159. CC Monterrico. Lima 33. Perú

Teléfono: (51) 992768300

Correo electrónico: german.malaga@upch.pe

 

Recibido: 13-01-13

Aprobado: 23-01-13