CARTAS AL EDITOR

Sobredemanda del campo clínico para estudiantes de Medicina

Over demand for medical students in clinical Medicine

 

Juan J.Montenegro-Idrogo1,2,a, Raúl Montañez- Valverde1,2,a, Julio Sánchez-Tonohuye1,3,4,b

1 Facultad de Medicina Humana, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima, Perú.

2 Sociedad Científica San Fernando, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima, Perú.

3 Servicio de Neonatología, Hospital Santa Rosa. Lima, Perú.

a Estudiante de Medicina; b médico pediatra


Sr. Editor. En una reciente publicación de Alva et al. sobre la oferta y demanda de campos clínicos para la enseñanza en ciencias de la salud, se indica que el año 2009 dicha oferta (o número de camas disponibles) fue insuficiente (1). Un interno o estudiante, debería disponer de un mínimo de cinco camas hospitalarias como campo clínico; sin embargo, solo llegó a ser de una a dos por estudiante (1,2).El saturar esta capacidad instalada, influiría en una capacitación deficiente del estudiante y, para el usuario de estos servicios de salud, un menoscabo en la atención recibida en estas sedes hospitalarias, por mencionar solo algunos aspectos (3, 4).

Usando los datos de Alva et al. (1) se calculó la capacidad de camas disponibles para el año 2008 (como el producto ajustado del “número de camas/estudiante” por el “total de estudiantes”); para determinar la demanda de estudiantes de medicina según el número mínimo de camas requeridas por estudiante.

Al analizar solo a los estudiantes de prácticas clínicas de universidades públicas, este indicador muestra que el campo clínico no es suficiente tanto a nivel nacional (sobredemanda del 135% de alumnos) como regional.

A nivel nacional, para estudiantes de universidades públicas y particulares, se muestra una sobredemanda de 5303 estudiantes (332% de la oferta). Lo mismo ocurre durante el internado, con una sobredemanda del 110% de alumnos a nivel nacional, excepto para Lima y Lambayeque, como se ve en la Tabla 1.

Si tomamos en cuenta que durante los últimos años se ha incrementado el número de vacantes para estudiar medicina, en especial en universidades particulares, veremos con mayor preocupación la sobresaturación actual y futura de estos alumnos, en las prácticas clínicas o el internado (1,2).

Esta situación no es particular de nuestro país, sino algo común en Latinoamérica. Sin embargo, en Chile (2,4), a pesar de la insuficiencia de campos clínicos por la saturación de estudiantes y la “cohabitación” (campos clínicos compartidos) de más de una escuela de medicina, se prioriza el campo público para universidades estatales. Román menciona el incremento en el número de nuevas facultades de medicina y, con ello, el mayor número de vacantes ofertadas, con el riesgo de llegar a superar la demanda necesaria para su país (Chile) (4). De modo similar en Perú, Carrasco et al. mencionan un escenario similar en el número de médicos en el Perú, probablemente por un exceso de estudiantes de medicina, siendo necesario mecanismos reguladores (5) ante este problema.

 

Es cierto que los factores involucrados en esta inequidad en la demanda de estudiantes de medicina, tiene como antecedentes en nuestro país, problemas de información, ineficaces procesos en las reformas aplicadas, aspectos regulatorios institucionales insuficientes e ineficientes debido a la inadecuada interpretación del carácter autónomo de las universidades, lo que produce la sobreoferta de vacantes y la consecuente saturación de campos clínicos (5). No obstante, esta oferta de vacantes para estudiantes de medicina (en su mayoría de universidades particulares) debería ir de la mano de la generación de nuevos o propios campos de práctica clínica para no saturar los ya utilizados que, en su mayoría, son estatales. Es importante señalar que existe un alto porcentaje de campos clínicos en instituciones privadas que no son utilizados, lo cual podría ser una alternativa de solución a este problema(1,2).

Además, sin interferir con la autonomía de las universidades, el Estado al regular su propio campo clínico, priorizando la educación estatal (por ser su función implícita) podría controlar indirectamente la sobreoferta de vacantes para alumnos de medicina, para no agotar los campos clínicos disponibles. Debido a que no se puede ofertar estudios de medicina sin garantizar el adecuado campo de práctica clínica, es función del Estado garantizar a las universidades públicas sus campos de práctica pública en relación a las vacantes que ofertan sus propias universidades, del mismo modo, las universidades particulares deben garantizar la generación de dichos campos en relación a las vacantes que ofertan. Esta acción repercutiría a favor de la mejor formación de los futuros profesionales médicos, educados indistintamente en universidades públicas o privadas.

Conflictos de interés

MIJJ y MVR pertenecen a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y STJ es docente de esta universidad.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Alva J, Verastegui G, Velasquez E, Pastor R, Moscoso B.Oferta y demanda de campos de práctica clínica para la formación de pregrado de estudiantes de ciencias de la salud en el Perú, 2005-2009.RevPeruMedExp Salud Publica. 2011;28(2):194-201.

2. Arroyo J.Análisis y propuesta de criterios de acreditación de campos clínicos de práctica en la formación de pre y postgrado de los profesionales de la salud. Lima: MINSA; 2007.

3. Orellana-Peña C, Olmos-Olmedo J, Rojas-De la Vega J, Rebolledo-García E.Sobreexposición de los pacientes en hospitales docentes: la experiencia en un servicio de medicina.PersBioét. 2011;15(1):78-89.

4. Román A O. Las nuevas escuelas de medicina en el panorama médico actual. Revméd Chile. 2009;137(8): 1099-1104.

5. Carrasco V, Lozano E, Velazquez E. Análisis actual y prospectivo de la oferta y demanda de médicos en el Perú 2005-2011. Acta méd peruana. 2008;25 (1):22-9.

 

Correspondencia:Juan José Montenegro-Idrogo

Dirección: Av. Arnaldo Marquez 579 Dpto 507, Lima 11, Perú.

Teléfono: (511) 980214571

Correo electrónico: montenegroidrogo@gmail.com

 

Recibido: 18-11-11

Aprobado: 21-01-12