Personalidades destacadas

El Amauta Pedro Ortiz Cabanillas (1933-2011)

The “Amauta” Pedro Ortiz Cabanillas (1933-2011)

 

Pablo Zumaeta1,2,a

1 Academia de Neurociencias del Perú. Lima, Perú.

2 Facultad de Psicología, Universidad de Lima. Lima, Perú.

a Médico Neurólogo


 

...que la nuestra llegue a ser una sociedad solidaria, libre y justa donde cada personalidad goza de su dignidad, autonomía e integridad.

Ha fallecido un médico y un maestro, cuyos méritos profesionales son difícilmente comparables a los de muchos otros intelectuales que han contribuido con sus esfuerzos para que en nuestro país se dé un cambio social que redunde en una mejor sociedad peruana, con una mejor salud y una mejor educación que la actual.

Sus méritos profesionales, asistenciales y académicos son más numerosos: neurólogo, doctor en Medicina, profesor principal de Neurología, Psicobiología, Neurociencias y Ética de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), doctorado en ciencias de la educación por la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, miembro asociado de la Academia Nacional de Medicina, Fellow del Neurological Centre de la Universidad de Newcastle Upon Tyne y miembro de la Royal Society of Internal Medicine, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati; profesor invitado de más de diez universidades, decano del Colegio Médico del Perú, director del Instituto de Ética en Salud de la UNMSM, y coordinador de la Maestría en Neurociencias y del Doctorado en Neurociencias de la UNMSM.

Publicó los siguientes libros: “El sistema de la personalidad”, 1994; “La Formación de la personalidad. Aspectos pedagógicos”, 1997; “El nivel consciente de la memoria”, 1998; “Introducción a la medicina clínica” (1996, 1999, 2006, 2009); “Lenguaje y habla personal”, “Introducción a una Psicobiología del hombre”, 2004, 2010; “El nivel consciente de la actividad personal”, 2004, “Ética social”, 2007; “Educación y formación de la personalidad”, 2008.

Recibió, además, numerosas distinciones, donde destacan la “Medalla al Mérito Extraordinario” otorgado por el Colegio Médico del Perú; las “Palmas Magisteriales” con el grado de “Amauta” otorgado por el Ministerio de Educación (2006); la Medalla y Diploma de Honor al Mérito Extraordinario otorgado por la Facultad de Medicina de la UNMSM (2006); la Medalla al Mérito en Salud “Carlos Enrique Paz Soldán” (2008); entre muchas otras distinciones universitarias, médicas y científicas.

Fue miembro de más de diez sociedades profesionales, y fundador y presidente honorario de la Academia de Neurociencias del Perú, además cuenta con numerosos artículos en revistas especializadas. Estaba preparando un par de libros cuando fue, literalmente, sorprendido por una enfermedad muy penosa para él, su familia y todos los que lo admirábamos.

Sobre el valor de la contribución médica de la obra de Ortiz es imprescindible recalcar que no solo se trata de aportes significativos a la Medicina, sino que se extiende más allá del concepto acostumbrado de salud, de enfermedad, de enfermos y de patogénesis (1-3). Esto lo hace proporcionando, en sus libros y artículos, una nueva mirada a diversas ramas de las ciencias biológicas, de las ciencias humanas y de aquellas que, a veces, se califican de “ciencias bisagras” como, por ejemplo, la Psicología.

Para Ortiz: La salud y la enfermedad, son dos aspectos contradictorios de la vida misma. Ambas son estados determinados tanto por procesos epigenéticos (patogenéticos) como por procesos sociocinéticos (patocinéticos). La salud es toda forma de organización informacional –neguentrópica– del sistema de la sociedad y de las personas, que se define bajo criterios éticos, científicos y técnicos, establecidos por la propia sociedad. Como se observa en la cita, sus concepciones no solo describen sino que también explican, y lo hacen dentro de un marco teórico monista materialista no clásico, cuyas premisas han sido inaceptables para los aún existentes enfoques de los idealistas que, paradójicamente, acusaron a Ortiz de biologista cuando la meta de su obra es el perfeccionamiento de la estructura y actividad psíquica, dirigido en último término a lo moral. Personalmente puedo afirmar lo que alguna vez dijo en el sentido de que él no había pensado su teoría simplemente para que se pudiera hacer una mejor evaluación y diagnóstico neuropsicológicos sino para mejorar el componente moral de la sociedad peruana.

La concepción de que todo lo que existe en el universo es material es uno de los puntos de partida de la teoría informacional de la personalidad (nombre que paulatinamente se está abreviando como TIP) (3). De allí se desprende que toda la materia del universo, en sus aspectos de masa (estructura) y energía (actividad), tiende permanentemente a ordenarse y organizarse (tendencia neguentrópica) así como a desordenarse y a desorganizarse (tendencia entrópica). La información es, por lo tanto, una forma especial de neguentropía, con una estructura material cuya actividad reorganiza la materia intraindividual y extraindividual del individuo humano.

Las aplicaciones de la teoría informacional (3-4) en la Salud Pública son concretas si es que se toma en cuenta la propuesta de que La enfermedad es todo proceso de desorganización entrópica de la sociedad en general, y de las personas en particular, por la que el sistema social tiende a su descomposición. Es un estado de trastorno, defecto o deterioro real dentro de una sociedad dada… En realidad, hay tantas enfermedades como enfermos… La enfermedad no es solo un modelo teórico, es un estado patológico real de una sociedad dada ya que es todo un proceso de desorganización entrópica (inmoral) de la sociedad… El enfermo es una personalidad alterada o perturbada por procesos entrópicos de naturaleza patogenética o patocinética. Se enfatiza que la salud y la enfermedad, son dos aspectos contradictorios de la vida misma - la igualdad de los contrarios - y ambos son estados determinados, como ya se dijo, tanto por procesos de estructuración y de reestructuración de la materia existente en los diversos niveles de organización del ser humano en el proceso de convertirse en individuo social, en personalidad. La tesis básica de la TIP es que la base de desarrollo de una personalidad son los tipos de información social extraindividual que se codifican como uno de los tipos de información intraindividual, la información psíquica que llega constituir una estructura llamada conciencia. Este concepto es rotundamente diferente al concepto cotidiano de que conciencia es solo “darse cuenta”. Esta y otras redefiniciones se encuentran dentro del marco teórico informacional por lo que éste deber ser leído con especial atención y sin entremezclar sus conceptos con aquellos provenientes del lenguaje cotidiano, cognitivo conductual o psicoanalítico.

Justamente, con relación a la definición de conciencia (5), la contribución de Ortiz a las estrategias actuales de educación es considerar al aprendizaje como un proceso de estructuración gradual de dicha conciencia con sus componentes neurales afectivo, cognitivo y conativo, su posterior procesamiento como percepción, imaginación, pensamiento y actuación, y luego, su correspondiente expresión en los componentes de la personalidad que conocemos como temperamento, intelecto y carácter respectivamente. Ortiz siempre decía que los maestros y los alumnos de pregrado eran los que mejor entendían su propuesta. Eso es ciertamente gratificante y esperanzador ya que, para él, un cambio hacia una sociedad más moral tenía que comenzar en el proceso educativo primero familiar y luego dentro de un sistema educativo formal que debería reorganizarse bajo la premisa de no solo se aprende los conocimientos, sino también los sentimientos y los valores. Esa sería la base del cambio, lo cual no implica que los adultos no puedan ampliar y reestructurar su conciencia para expresarla en una conducta de respeto a los demás y a sí mismo. El estudio de estas estrategias lo llevó a escribir su libro sobre Ética social dirigida principalmente a los profesionales de la salud y de la educación.

Ortiz manifestó en alguna oportunidad que la teoría que ideó no era para hacer un mejor examen neurológico o psicológico, sino a lo que apuntaba esencialmente es a explicar las estrategias que deberían emplearse en la educación para que el temperamento y el intelecto fueran morales. Esto se refería tanto a todos aquellos que enseñan como a los que aprenden y, por supuesto para aquellos que ejercen actividades en la atención de salud. Su espíritu progresista deseaba la aplicación de su propuesta para llegar a la meta de que nuestra sociedad sea más solidaria, libre y justa.

Nos queda toda su obra y, por supuesto, la tarea de continuarla y aplicarla en la medida de nuestras posibilidades; ese es el mejor adiós y la mejor manera de que siga viviendo entre nosotros.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Ortiz P. Introducción a la Medicina Clínica I: El Examen Médico Esencial. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos; 1996

2. Ortiz P. Introducción a la Medicina Clínica III: El Examen Neurológico Integral. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1999.

3. Ortiz P. El Sistema de la Personalidad. Lima: Orión; 1994.

4. Ortiz P. La Formación de la Personalidad. Lima: Dimaso Editores; 1997.

5. Ortiz P. El Nivel Consciente de la Memoria. Lima: Universidad de Lima; 1998.

 

Correspondencia:

Pablo Zumaeta

Teléfono: (511) 4468876 / 99925545

Correo electrónico: pzumaeta@ulima.edu.pe

 

Recibido: 11-10-11

Aprobado: 12-10-11